La expansión de los cultivos y la demanda de carne para alimentar a la población mundial incrementarán las emisiones globales de óxido nitroso, N2O, en un 16 por ciento hasta 2022, según informa hoy la revista Nature Climate Change:
Las emisiones de este gas -el cuarto responsable del efecto invernadero tras el dióxido de carbono, el metano y el ozono troposférico- pasarán de 6 a 7 millones de toneladas anuales entre 2012 y 2022.
La mayor parte de este incremento se deberá a la mayor utilización de fertilizantes a base de nitrógeno y tendrá lugar en países de Asia, Latinoamérica y África.
























